Si sabemos leer entre líneas, podemos aprender muchas cosas, o inventarlas para que calcen con nuestras teorías. Por ejemplo, hay una frase atribuida a Salomón que, si la lees de una forma, significa una cosa, y si la lees de otra (dependiendo de la coma) significa otra.
“Y encontré a la mujer cuyo corazón es una trampa y cuyos brazos son grilletes más amarga que la muerte”
Si ponemos la pausa en…
“Y encontré a la mujer,[PAUSA] cuyo corazón es una trampa y cuyos brazos son grilletes más amarga que la muerte”
Habla de “la mujer en general”, es decir, de TODAS las mujeres. En cambio:
“Y encontré a la mujer cuyo corazón es una trampa y cuyos brazos son grilletes,[PAUSA] más amarga que la muerte”
En cambio en ese caso se refiere a un tipo de mujer, la que tiene corazón de trampa y brazos de grilletes.
Salomón no hablaba de las mujeres. Estaba mostrando su sabiduría. Cada uno verá en esa frase a la mujer según la percibe. Hay otra cuestión adicional. El Cantar de los Cantares es atribuido a Salomón. No recuerdo haber leído un trozo más “sensual” en toda la Biblia, con los pechos como cántaros de miel (o algo así) y con la amada esperando a su amado. Y en cambio, ese mismo Sabio que escribió sobre la belleza de su oscura amada, y tuvo 700 mujeres y 300 concubinas, habla de la amargura de la mujer.
Nietzsche nombra que el hombre quiere a la mujer amarga, pues hasta la más dulce de las mujeres lo es… trocando ese párrafo. Pero ¿Quién quiere una mujer sólo dulzura que no saque lo mejor de uno con su amargura y su chinchamiento? A ninguno nos gustan los buenos buenos aburridos. Ni las niñas buenas y aburridas.
“Nadie tiene sueños eróticos con alguien muy simpático”, ponía en una tienda de colchones en Salamanca.
Hay dos cuentos inquietantes. Porque hablan de seducción y la resumen de forma arquetípica. Uno se refiere a los hombres, el otro a las mujeres, y ambos a ambos.
Cómo ligarse a un hombre: la cenicienta.
Aunque seas de bajo estrato social, aunque tus hermanas(-tras) sean unas arpías feas e hijas de puta, tu madrastra una cabrona, y la vida te haya dejado huérfana y sin recursos, una mujer BONITA puede lograr casarse con el más alto de los Príncipes. La Madrastra mala y el Hada Madrina pueden ser el lado bueno y envidioso de mamá y el lado altruista y bueno de mamá. Las hermanas envidiosas de la belleza son un tema recurrente. Psiqué es también la más bella de sus hermanas y ya nos está diciendo algo sobre las mujeres: la terrible competencia sexual (belleza) que hay entre ellas.
En un cuento (¿cuento?) moderno como “La Chica del Milenio”, ella PIENSA, es decir, no tiene constatado, que su hermana la envidia porque siempre la consideró más bonita. Las mujeres se están destrozando casi literalmente por la belleza, y en ese mismo cuento moderno hay un terrible caso de mujer madura que, para mantener a su lado a su marido, se destroza la cara en operaciones en un intento de parecer más joven. La competencia de las jóvenes es implacable y sin hijos, una mujer se encuentra sin poder.
“Las cicatrices de los hombres son por las guerras y la lucha. Las de las mujeres por la Belleza”.
Esto se ha equilibrado. Los hombres también se están haciendo piercings. Sólo les falta tener cicatrices de partos y alargarse el cuello…
La cenicienta ya habla de estas cosas. Las hermanas, unas envidiosas, la madre, una parte buena y una mala (una envidiosa y otra que la ayuda), y ella que vive limpiando, sucia. El Hada Madrina puede ser también alguien que la ayuda. Ayer ví un coche parado en la carretera. Me sorprendí a mí mismo deseando poder parar. En el coche iban tres bellas damas. ¿Qué hay que no agrade más a un caballero que rescatar a una dama? Lo tenemos en los genes. Una de mis amigas, se enamoró de un vigilante de seguridad que en un momento que su amiga necesitaba ayuda, estaba allí. Se mostró caballeroso y ella… cayó rendida ante sus brazos.
Con un ratón, una calabaza y tres chorradas, como por arte de magia, logra hacerle una preciosa corte. Realmente sólo es necesario ducharse un poco y un pintalabios del Mercadona, que es lo que viene a decir el cuento (en esta interpretación mía sin haber probado una gota de alcohol). Si una mujer es bonita, no necesita un cochero. De hecho le “aparecerá” uno.
Cuando tenía unos 20 años, salíamos con un grupo de preciosas jóvenes. Eso de salíamos es un eufemismo. Ellas subían en nuestros coches, las llevábamos a la discoteca y allí se enrollaban con otros chicos malos. Algunos de mis amigos se enfadaban por el mal trato, que a mí siempre me pareció JUSTO. Ellas nos pagaban con su presencia bella el hecho de que las llevásemos en coche. Los idiotas no eran ellas. Si hubiéramos sido listos, nos habría servido para parecer más bellos delante de las otras mujeres, o alguno habría intentado algo con alguna. Pero al llegar a la discoteca las dejábamos.
Bien… una mujer bella (y en general una mujer) no precisa saber conducir, etc. Etc. Ahora llega el momento en que llega a la fiesta. Tan sólo tiene que ponerse delante del Príncipe y este captará su estatus con tan sólo ver su belleza. ¿Es justo? No lo se, pero es así. Ayer leyendo sobre cómo hablan las mujeres, y los gestos que usan, y cómo en un mismo trabajo no hacen las mismas cosas, me sorprendí viendo en televisión a una reportera deportiva con el pelo muy corto y guapísima (No, no es Sara Carbonero aunque también), que hacía los gestos y las inflexiones verbales que decía el libro. Estaba actuando como una niñita de papá. Pero ¡Que bonita es! No sólo es preciosa, sino que además habla muy bien, y que ojos tiene…
El siguiente paso, una vez el ha apreciado su valor, su belleza, es hacerse desear. A las 12 en punto ella se convierte en ella misma y tiene que huír.
“Perseguimos aquellos que huyen de nosotros” (Valmont).
No se refiere tan sólo a las mujeres. Los hombres que se hacen de rogar también son más deseados que los que no. En Sexo en Nueva York, el rico Mr. Big es el que es deseado por tantas mujeres bellas, que a su vez es el que dice que NO. Y no olvidemos que la serie derivó en una serie de chorradas cuento tipo cenicienta en la que la cenicienta fea con las piernas torcidas se liga al rico… en pleno siglo XXI.Duncan North descubrió que era más deseable si, tras hacer algo excelente delante de la chica, se marchaba.
Tras huir, y dejar algo para que el o la pagafantas (uys perdón… el Príncipe) se quede prendado, tiene que ir mostrando el zapatito de cristal (el cristal siempre refleja lo frágil, lo que puede durar muy poco, el sentimiento de pérdida) que es tan pequeño que no le cabe nada más que a ella. Gracilidad, pequeñez, belleza. Al final la encuentra, etc. Etc.
La bella durmiente ya es el colmo. Si bien la Cenicienta al menos se toma el trabajo de ducharse y maquillarse, además de dejarse ver, en el caso de la bella durmiente tan sólo se mantiene casta y pura esperando al príncipe. Su fama le precede.
Una nota al respecto. Aunque vayamos de liberales e incluso seamos liberales, y tal y cual, a los hombres nos resulta POCO atractivo saber que una potencial pareja (no una amante temporal) ha tenido muchos amantes. Una mujer virgen, casta y pura tiene un nosequé que la hace atractiva. El nosequé se llama BIOLOGÍA. Una mujer vírgen tiene un precinto de garantía que garantiza aproximadamente que los hijos que va a tener el Príncipe son de él. Y de algún modo los hombres tenemos cierto “asco” a las mujeres promiscuas aunque digamos que no para cepillárnoslas. Queremos promiscuas para montar fiestas Hippies y orgías pero dudo que nadie se casara con una mujer que participe en orgías… o sí pero siendo muy Maroch… nos casariamos con mujeres que son misteriosas respecto a los 20 amantes que tuvieron antes de casarse (como en Cuatro Bodas y un Funeral). Así que si eres mujer y estás leyendo esto, no seas muy explícita ante la pregunta de los amantes que tuviste.
Por ejemplo “estaba un día cachonda y cogí, borracha, al primer tio bueno que me encontré y le pegué un polvo”, puede ser una muy buena frase si quieres darle a entender al tipo que quieres cepillártelo. Imaginará posturitas contigo. Pero si se te ocurre pensar que en el futuro sea tu parejo, te imaginará haciendo posturitas borracha con un desconocido.
Las mujeres un casi de lo mismo. Si saben que tuviste muchas amantes pero no das detalles, puedes resultar atractivo. El kama-sutra dice que también son atractivos los hombres que no han tenido ninguna mujer. Eso de “sin dar detalles por favor” es de ellas. Pero cómo era ella, eso síiiiiiiiiiiii que les interesa. Y si tienes una foto y un currículum de la chica, mejor. Y si es más guapa y más triunfadora que ella, y la dejaste tú, mejor que mejor.
¿Es posible que esto pueda ocurrir de verdad, que una mujer bonita pero no de clase social elevada sea escogida por el príncipe? Diana de Gales.
Cómo ligarse a una mujer: La princesa y la Rana ¿O era un Sapo?.
Una princesita de singular belleza está aburrida junto a un pozo, jugando con su pelotita de oro.
Primero: tienes que encontrarla fuera de su entorno natural, el castillo. Tiene que estar aburrida. Si se lo está pasando genial, como sapo o rana, no tienes nada que hacer. Eres feo y a ella no le atraen los feos. No eres de su estrato social y a ella le gustan los de su estrato social. A ella le gustan los Príncipes. Además, el Pozo es el lugar del que salen los genios de los amantes. Debe haber algo realmente arquetípico en todo esto. En las Mil y Una Noches hay un Príncipe bellísimo que no quiere casarse y su padre, por indicaciones de un consejero sabio lo castiga en un torreón que tiene un pozo. Del pozo sale una “genio”. Los pozos hablan de nuestras fuerzas inconscientes reprimidas (parezco un psicoanalista…).
¿Cómo es que juega la niña con una pelotita de oro? ¿Rebota? No es la primera referencia a una pelota de oro. En la mitología griega, Eris, la diosa de la discordia, demuestra cómo tienes que ligarte a una mujer. Enfadada porque no ha sido invitada a una boda, Eris tira una manzana (casi pelota) de Oro con la inscripción “para la más bella” (Kallisti). Tres diosas se pelean por la pelotita y dado que Zeus no es tonto y entre esas tres está su mujer y su hija, coge a un friki mortal para que elija a la más bella. Una le ofrece sabiduría a Paris (el Friki), otra le ofrece poder, y Afrodita le ofrece a ella misma y a la mujer más bella de la Tierra (algo así). De modo que ahí se ve el inicio de todos los conflictos: la guerra (artes marciales) y el amor (artes venusianas).
¿En qué otro lugar aparecen pelotitas de Oro? En “La Chica del Milenio”, cuando la protagonista llama la atención de un medio millonario al que dice que le de la pelotita a una de ellas, como hace Paris. Paris es un “pringao”, pero al darle la pelotita a la chica mona, se la liga. Del mismo modo, la protagonista le dice al medio millonario que riegue de regalos a UNA sóla chica, es decir, que le de una pelotita de oro, y acto y seguido, y esto es curioso, se queda mirando a un sapo que se la cepilla.
La chica está jugando, con una pelotita de oro, al lado de un pozo, y se le cae dentro del pozo. Y se echa a llorar.
“Lágrima de mujer, la fuerza electromotriz más potente del mundo”
En ese instante aparece un sapo, con una habilidad: puede recuperar la pelotita de la niña bella. Le hace prometer que si le retorna la pelotita, ella será “su amiguita”. Ella dice que si y el idioto del sapo nadando le devuelve la pelotita. Entonces, la niña se va corriendo y deja al sapo con un palmo de narices… bueno eso no, eso es Pinocho, que da para otra historia…
Lo de huir, de nuevo, es la estrategia, y seas sapo o seas Principe, más te vale que seas persistente. Y si eres sapa o Princesa, también. Pero de los dos lectores que tengo (un despistado y mi tío), ninguno es mujer.
La niña está cenando con el Rey. Toma nota de esto. Si quieres a la nena, lígate a la parte autoritaria de sus padres (tus suegros) y principalmente, parécete a su padre. No hace falta que diga que en Gigoló de Golden habla del papá rico de la chica cazamillones, y en La Chica del Milenio habla del papá malo. En definitiva, siempre inalcanzables. Por eso muchas chicas te llaman “papi”. Sus fantasías incluyen que seas su “papichulo, papichulo, papi papi papi ven a mi”.
Hay una cosa que tiene el sapito, digno de mención. Es tremendamente persistente. Ella le tiene asco. Y huye de él. Pero él la persigue. Dicen que el que la sigue la persigue… o algo así. Teniendo en cuenta lo volubles que somos las personas (la Traviatta dice que lo son los hombres, Rigoletto que lo son las mujeres, luego debo de concluir que lo somos todos), tan sólo hay que esperar un momento de debilidad.
El sapito golpea la puerta. El Rey se sorprende de que la Princesita esté tan asustada como cuando el tipo unicejo de la Chica del Milenio (post anterior) golpea la puerta del aseo antes de cepillársela. Cuando va a ver y ve que es un simple sapo, le dice que hay que cumplir lo que se promete. Aquí hay una advertencia… y es que las personas no solemos cumplir lo que se promete. En general a los hombres se nos educa para ser honestos, decir la verdad, mirar a los ojos cuando te habla mamá y no mentir. A las niñas se les enseña a mentir y que es femenino. ¿qué es sino el maquillaje? Es mentira, pero la aceptamos. Así que otro consejillo nos da el cuento:
Si quieres ligar con las mujeres, permite que mientan sobre su edad o sobre su estado civil, pero aunque mientas, no digas jamás que estás mintiendo. Eso dice el sapo…
Come de su platito. Vamos que el sapito se está ligando a todo su entorno. Puede parecer una chorrada, pero justamente en un “pozo” (termas) fue donde un sapo (Helg Sgarbi) se ligó a una princesita de oro (la dama de BMW) y después se metió en el imperio. Así que algo de verdad contienen los cuentos… O símplemente los deformo para que cuadren. Dejo a tu elección y criterio que creas lo que quieras creer.
Después toca el turno de irse a la cama. Y en la cama ella no soporta más y lo tira contra la pared. Y varios apuntes, sobre paredes:
En Rigoletto se tuvo que censurar la escena de la Llave, y es la Llave lo que consigue Valmont para tener a la inocente chica. Si tienes la llave y la chica no es inocente, no tienes mucho… pero si la tienes y la chica lo es, inocente, lo tienes todo. Porque dirá como Cecile de Boulanges “dije que no todo el rato pero mis hechos desmentían mis palabras”. Así que si quieres seducir a una mujer, después de haberle demostrado habilidad, de haber sido persistente, es interesante que tengas un sitio donde estar con ella solo. Es importante cierta intimidad. Todos tenemos fantasías con cepillarnos a esa bella moza en los aseos de la discoteca pero no suele funcionar tanto como llevársela al parking oscuro. Me lo ha contado un buen amigo mío…
Y después de haberte acostado con ella… por arte de magia, te verá bello Príncipe. Esto es curioso. Muchas veces me han dicho que soy flaco, viejo, feo, etc. etc… (un sapo, vamos) pero el tono cambia si la Princesa me lo dice antes de haberse acostado conmigo o después de haberse acostado conmigo. Si lo dice después, lo dice sonriendo y como diciendo ¡Pero eres un Príncipe! Si lo dice antes lo dice como si fuera a decir ¡Y eres todo un sapo! Una de mis exnovias me dijo una vez “no sabía que eras tan flaco… el día que te conocí ibas tan tapado (disfrazado) que no me di cuenta de ese detalle… supiste jugar muy bien tus cartas”. Su franqueza me sorprendió. ¿Qué cartas? Las que te hacen llegar a la cama. En el momento te has acostado con ella, todo lo demás es accesorio. Bueno no del todo. Hasta que no te acuestas con ella 3 o más veces, todo puede pasar. Y para qué mentir, después también. Creo que a partir del 200-avo polvo, ella comienza a plantearse que deberias casarte con ella.
Otra cuestión es cuando busca motivos para lo que ocurrió. Uno de los muchos epítetos que he encontrado es “bello”. A falta de una justificación mejor, lo que más han encontrado en mí es belleza e inteligencia. Y me lo han dicho DESPUÉS. Curioso, porque un sapo no es bello ANTES.
“Me encanta tu mente pero hoy deseo tu cuerpo”
No creais que soy tan original. Creo que aparte de Tablets, portátiles, coches híbridos y alguna chorrada más, el ser humano sigue siendo el mismo que hace 20.000 años. Un orangután estúpido que quiere subirse a lo alto de la colina, darse de tortas en el pecho, demostrar que es el más fuerte y follarse a todas las que pueda. La diferencia es que los han depilado, les han hecho contratos y les han puesto ciudades. En Historia de O se nos da la clave:
“Avanzo por O de un modo curioso, como en un cuento de hadas —ya se sabe que los cuentos de hadas son las novelas eróticas de los niños—“
Y tanto. Los mitos son los compendios de sabiduría en cuentos para adultos, y quien no sepa encontrar sabiduría en los cuentos ni en los mitos, no sabrá seducir. Porque seducir no es mentir… es contar las cosas con encanto.
Porque no tiene el mismo efecto acercarse a una mujer (o a una persona, a fin de cuentas se seduce a las personas) diciendo:
“Es maravilloso… cuando me pongo a pensar que Edmund Husserl quería justificar la fundamentación racional de las evidencias… ¡tremendo! Me leí su Husserliana, y ¡buf! ¡¡¡Que genio de tipo!!!”.
Probablemente se queden mirándote como diciendo “el friki este ¿qué diablos me cuenta?” salvo que seas el sexy profesor de filosofía (que entonces dará igual si estás leyendo la guía de teléfonos).
En cambio, acercate a una mujer y dile:
“¿La filosofía aburrida? ¿No sabes que psico-logía viene de psique, y psiqué era una bella moza de gran belleza a quien Afrodita envidiaba?”
Te aseguro que si con quien hablas es una mujer y no una ameba, y aunque sea una “sapa”, le va a interesar, porque una mujer puede ser muy masculina pero le gusta ser mujer (con los hombres) salvo que sea lesbiana o asexual.
Por cierto. En clase de filosofía con Gerhard Seel, me puse a pensar: filósofo, pinta de intelectual… este tipo no habrá atraido a una mujer en su vida. La ropa… todo él… hablaba en castellano entendible, y una profesora iba traduciendo. Llegó una chica, que era la que pasaba las diapositivas, una hembraza preciosa. Era difícil atender al profesor mientras ella iba apretando las teclas. Cuando caminaba por los pasillos de la facultad, era imposible no quedarse mirando a esa portentosa mujer. Fijándome en los ojos de ella, me di cuenta de que tenían cierto parecido con los ojos de él. Hasta que pensé “joder… si va a ser su hija”. El último día nos despedimos con unas cervezas, y efectivamente nos dijo que era su hija. Ella dijo ser la seria, y decia que su padre era el loco. Se metió en el Carnaval Universitario y se lo pasó bomba, mientras que su hija se quedó en casa. Así que nunca te fies de los SAPOS. Porque con lo… no demasiado guapo que es, y lo bellísima que es su hija…
Y eso me lleva a una conclusión. Momentánea. Por muy masculinizada que se encuentre una mujer debido a su condicionamiento social, a su modelado cultural, a su entorno profesional, anhela ser mujer sexualmente atractiva del mismo modo que tú si eres hombre anhelas tener un harem y un Ferrary (yo no, yo un Lamborghini). Conocí a una mujer de éxito acostumbrada a bregar con hombres, una ogra (¿“sapa”?) que según palabras de ella, era implacable y terrible ante sus compañeros. Su entorno así lo exigía. Pero conmigo podía permitirse ser y sentirse mujer. No se como vestiría en el trabajo, pero conmigo se mostraba tremendamente sensual, sexy y femenina. En su trabajo era dominante, pero conmigo le encantaba ser la princesita. En su trabajo iba con uniforme (pantalón, etc.) pero conmigo se permitía llevar escotes de infarto.
¿Hartas de cuentos y princesas? De que se lo digas sí, pero de que se lo hagas vivir NO.
Por cierto, los cuentos no hablan de hombres y mujeres, hablan de partes de la psique, y no olvides que dentro de ti aparte de un adulto (si es que eres adulto) hay un niño, y una mujer (si eres un hombre). Yo también deseo ser rescatado por una Princesa, me encantaría estar aburrido al lado de un pozo jugando con una pelotita de oro mientras una sapa que se convertirá en Princesa, persistente me salva y sueño con que me saquen de este cenagal… “Salvame de está soledadd… hace calooooooor… hace caloooooooor…”.
Un beso a todas las princesas. Incluso un beso a tu princesa interior si eres un hombre.
“Sin mariconadas” (Torrente).
Y si quieres darle chispa (o Chivi) a los cuentos, te dejo con una romántica canción:
jajajajaj ya somos tu tio y dos despistados